La Patagonia recibe su nombre de los patagones nombre dado a los aborígenes vistos por los primeros españoles en desembarcar en la costa atlántica. Se cree que el origen del término “patagón” se debe a que los aborígenes cazadores avistados por los españoles en San Julián en la costa atlántica, eran altos y tenían los pies grandes, se refiere a los (tsonek) vocablo autóctono y autoreferencial de los habitantes ancestrales de la región a los que luego los mapuches los denominaron “Tehuelches”, que efectivamente eran altos y corpulentos según cuenta el testimonio del explorador de fines del siglo XIX del inglés George Musters en su libro “Vida entre patagones” aunque se supone que el tamaño del pie responde a la huella que dejaban en el suelo las protecciones de cuero que usaban como calzado.
